Riesgo país y desarrollo económico
Por Hernán Pape Larre, Doctor(c) en Ciencias Empresariales, Universidad Autónoma de Madrid y Académico Universidad Central
Martes 29 de junio de 2010

Periódicamente escuchamos en televisión o leímos en los diarios que Chile es uno de los países más seguros para invertir y desarrollar un negocio, por lo menos a nivel latinoamericano.

¿A qué se debe esta percepción de "buen ambiente" para los negocios? ¿Es realmente así como lo informan?

Efectivamente, nuestro país presenta condiciones favorables para emprender desafíos empresariales. Instituciones independientes internacionales así lo aseveran, en base a indicadores o ratios que son calculados considerando las realidades económicas y acontecimientos sociales en los distintos países.

¿Por qué para una empresa es importante un análisis del riesgo país?

Porque el entorno de un país impacta los flujos o ventas de una empresa, y, además, facilita el análisis de las decisiones de inversión o financiamiento más convenientes. Naturalmente, se trata de encontrar las tasas más bajas para decisiones de financiamiento, y las rentabilidades más altas si se trata de una inversión.

¿Cómo una empresa puede conocer el riesgo de un país?

A través de un indicador denominado Riesgo país. En forma simple, este indicador está compuesto por dos tipos de factores: políticos y económicos.

Entre los factores políticos se encuentran: la corrupción, la burocracia, la actitud de los consumidores hacia productos foráneos, las acciones del gobierno anfitrión, los posibles bloqueos de transferencias de fondos y la no convertibilidad de divisas, entre otros.

Por otra parte, los factores económicos son aquellas variables de tipo económica que pueden favorecer o retardar el desarrollo de un negocio, tales como: inflación, tasa de interés, PIB per cápita, tipo de cambio, competencia en la industria, crecimiento industrial, entre otros.

¿Cuál de estos dos tipos de factores es el más importante: el político o el económico?

La respuesta no es sencilla. Los especialistas argumentan que ella tiene que ver con los objetivos empresariales. Si se desea instalar en un país con la finalidad de satisfacer la demanda local entonces el factor relevante es el económico porque influirá directamente, en el corto plazo, en la demanda de los productos. En cambio, si desea instalarse con el propósito de producir y comercializar a otros mercados o países cercanos, es decir con consecuencias de más largo plazo, entonces los factores políticos adquieren mayor significación.

¿Qué relación existe entre inversión extranjera y riesgo país?

"Existe una fuerte correlación negativa", diría un estadístico. Sí, porque a medida que disminuye el riesgo país se incrementa el interés de los inversionistas internacionales en invertir en el país sujeto a estudio. Esto se produce porque existe confianza que las inversiones rendirán los frutos esperados por el bajo riesgo del país anfitrión.

Si las condiciones políticas y económicas son favorables entonces llegarán más recursos económicos al país, aumentará la inversión extranjera, disminuirá el desempleo y se fortalecerá la economía, logrando un mayor bienestar para la población.

Otro beneficio importante que entrega un riesgo país bajo es que el estado y los privados pueden obtener créditos en el exterior a tasas más bajas, porque los bancos tienen la convicción que sus dineros serán recuperados en las condiciones estipuladas, junto con una ganancia económica.

¿Cómo se mide en la práctica el indicador riesgo país?

Primero, se recopilan los datos e información política y económica relevante del país, y, posteriormente, se califica cada una de las variables que conforman el indicador.

Por ejemplo, supongamos que el indicador está compuesto por dos factores políticos: burocracia y corrupción, y por dos factores económicos: inflación y crecimiento industrial, todos con la misma importancia o ponderación. Si empleamos una escala de 1 a 5, donde 1 significa mucho riesgo y 5 sin riesgo, entonces con ella podemos calificar cada uno de los factores. En caso que las calificaciones fueran: burocracia = 4, corrupción = 3, inflación = 4,5, y crecimiento industrial = 3,5 entonces el promedio ponderado entrega una riesgo país igual a 3,75. Esto significa que dicho país tiene en general un riesgo bajo porque el indicador está más cerca de 5 que de 1.

Las calificaciones se obtienen aplicando una combinación de técnicas de medición, tales como: listas de chequeo, técnica Delphi, visitas de inspección y análisis cuantitativos, entre otras.

¿Qué indicadores son reconocidos internacionalmente como "buenos indicadores" de riesgo país?

Dos de los más cotizados son el indicador EMBI+ y el EMBI Global (Emerging Markets Bond Index). Ambos indicadores son preparados en forma periódica por el Banco de Inversión JP Morgan, y se basan en el diferencial de los retornos de la deuda pública de nuestro país, o país anfitrión, respecto del que ofrece la deuda pública Norteamericana.

¿Y cómo está nuestro país, Chile, respecto al resto del mundo, de acuerdo a estos indicadores?

En la actualidad, el índice de no pago de la deuda soberana EMBI+ bordea los 124 puntos y está en tercer lugar entre los países emergentes. Chile posee ahorros por el equivalente a aproximadamente al 10% de su PIB y su nivel de deuda pública es muy bajo. En el ranking de mejor ambiente de negocios, nuestro país se encuentra en el lugar 17 del mundo y 1º de Latinoamérica.

Resumiendo, podemos apreciar que nuestro país está en una muy buena posición. Y, ciertamente, esto favorece el desarrollo económico y bienestar de la población.

No obstante lo anterior, debemos seguir avanzando, tanto en el ámbito público como privado, contar con reglas claras para el emprendimiento, favorecer la inversión extranjera, disponer de sistemas públicos eficientes y transparentes y que la información sea accesible y simétrica para todos los agentes y miembros de nuestra sociedad.

De esta forma, más temprano que tarde, llegaremos a ser la nación desarrollada que anhelamos.